lunes, 8 de octubre de 2012

La venganza de Baco

La venganza de Baco 


Titulo: Las bacantes
Autor: Eurípides
Edicion: PDF disponible en fratreslucis.netfirms.com/0244-euripides-lasbacantes.pdf

Esta es una tragedia griega escrita por el poeta Eurípides en el que se narra la historia de Penteo y su encuentro con Dioniso (o Baco), el dios del vino y las grandes fiestas denominadas báquicas.


En esta historia, como en todas las tragedias, la fatalidad persigue al personaje principal desde el momento en el que decide no creer que Dioniso bajó a la tierra en forma humana para festejar y ser festejado:



"Dicen que ha llegado un extranjero,
un mozo encantador de la tierra de Lidia, [...]
que los días y las noches se pasa
organizando fiestas báquicas con las jóvenes. [...]
Me dicen que es el dios Dioniso,
ese que estuvo antaño cosido al muslo de Zeus,
el que fue fulminado por el relámpago
con su madre porque ella mintió una boda con Zeus.
¿No merece todo esto terrible horca,
estos excesos, sea quien sea el extranjero?" 


A partir de esta declaración, Penteo sella su destino. Un destino que, como ya dije, termina por conducirlo al desastre de la manera más cruel que se pueda imaginar: en medio de la euforia y el frenesí religioso el grupo de mujeres adoradoras de Baco, conocidas como las bacantes, confunden a su rey con un fiero león que está por atacarlas por lo que, incitadas por el dios mismo, terminan por matar a la "bestia" con sus propias manos.


"Venga justicia manifiesta, venga con espada la que corte su cuello de un tajo al sin dios
Ni ley ji justicia, al hijo subterráneo de Equión.
Que con injusta resolución y cólera criminal, contra las orgías báquicas de su madre, y
Con mente furiosa y voluntad excitada se dispone
Como si fuera a dominar por la violencia a la invencible. [...]
Muéstrate como toro o como dragón de muchas cabezas o como un león respirando fuego.
Ea, ¡Oh Baco!, al que quiere cazar a las bacantes con rostro risueño échale el lazo mortal, [...]” 


Como es común en las obras teatrales de esa época, se trataba de dar una enseñanza, una lección para el pueblo que, en este caso, sería la de no retar a los dioses y celebrar sus ritos si no se quería terminal mal.


Ahora ya están advertidos: si no quieren terminar como Penteo será mejor que no dejen de leer esta pieza literaria que nos regala con mucha devoción el poeta Eurípides.

Hasta la próxima semana :)

sábado, 6 de octubre de 2012

Plumas y barrotes


Un pequeño poema para aquellos que están por iniciar una gran travesía. Que nada los detenga, el único límite son sus sueños.



Plumas y barrotes

Pequeño pajarillo,
¿Qué haces ahí encerrado?
¿Quién tus alas ha cortado?

Añorando el cielo azul
tu único consuelo son semillas de girasól,
¿Pero qué son estas en comparación al Sol,
el viento sobre tus plumas,
la brisa marina?

Esos barrotes que son tu prisión,
pequeño pajarillo, solo tú puedes romper
pues no son de plomo ni acero,
todo está en la mente.

Por eso te digo ¡vuela! ¡ve lejos!
Que el miedo ya no te retiene.
No hay tormenta o depredador al que no puedas sobreponerte.

Porque no hay nada peor que el encierro.
¡vive y sé libre!

S. J. Browning



lunes, 24 de septiembre de 2012

Basho y las estaciones del año

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Título: Las cuatro estaciones
Autor: Matsuo Bashou



Su nombre real era Matsuo Munefusa. Fue un poeta japonés nacido en la ciudad de Ueno, Japón, en el año de 1664. Es considerado el padre del haiku.


El Haiku es una forma de literatura proveniente de Japón. Se trata de un poema corto de diecisiete sílabas, distribuidas en tres versos. Alcanzó su forma actual a finales del siglo XV y debe su nombre al poeta Shiki (1867-1902). Su relato es descriptivo, como el flash de una cámara que ilumina un instante, casi siempre un paisaje. El protagonismo se dirige hacia la naturaleza, contemplada en las diferentes estaciones del año. Estos pensamientos se encadenan con percepciones de muy diversa índole: nostalgia, humor e incluso religiosos, procedentes estos de la sabiduría del zen. [1]


En esta recopilación de poemas, tituladas “Las cuatro estaciones”, podemos encontrar una gran variedad de poemas cortos o haikus, con temas referentes a cada una de las estaciones del año.


El primer apartado, titulado “Primavera” nos muestra, no solo hermosas imágenes de flores, árboles y animales, sino que además nos muestra este panorama del inicio de la vida. Este renacimiento, el inicio de un nuevo ciclo que comienza con la frescura y la alegría de un nuevo amanecer:

¡Despierta, despierta,
Mariposa dormida,
Y seamos compañeros!”

Después viene el “Verano”, en donde la lluvia y el ardiente sol nos acompañan en la plenitud de la vida; la llama de la juventud enaltece el espíritu y lo inspira a lograr grandes hazañas.

¡Ah! ¡La hierba del Verano!
Todo lo que queda
De los sueños de los guerreros.”

En el “Otoño” se nos invita a la calma y la reflexión. Es la vida que comienza a escaparse entre nuestras manos. Esta certeza de que se acerca el inicio del fin; un momento de recogimiento interno, meditación y pasividad.

Resignado de corazón
A exponerse al tiempo,
El viento me atraviesa.”


Y finalmente llega el “Invierno” que no solo representa el fin del año, sino el fin de la vida también. Es el momento de aceptar la vejez y recibir a la muerte como una amiga después de una vida tan plena y llena de emociones. Poder descansar como lo hace la tierra con el fin de renacer y comenzar un nuevo ciclo con el nuevo año.

Mi casa natal;
Llorando sobre el cordón umbilical,
El fin de año." 


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[1] http://www.capitalemocional.com/trastero/haiku.htm



lunes, 10 de septiembre de 2012

Amor y enseñanza: relatos de la India.


Título: Cuentos del Vampiro
Autor: Anónimo
Editorial: Paidos Orientalia



Los cuentos del vampiro es una recopilación de veinticinco cuentos cortos, insertados en una historia más grande.

La narración tiene un estilo muy fresco y ligero; en ningún momento te encuentras fastidiado de la redacción o de la forma en la que se exponen los acontecimientos, al contrario, el mismo hilo de la historia te incita a querer leer un capítulo más.

Esta narración, como ya dije, está distribuida en diferentes niveles narrativos, aspecto que la hace muy dinámica: la historia comienza siendo narrada por una voz ajena a la historia, como un observador lejano nos contaría un acontecimiento en el que no se ha visto envuelto, pero mientras la historia avanza, y el personaje del vampiro aparece, es él quien sustituye a esta voz pasiva para tomar las riendas de la historia y narrarlas él mismo, como un hecho que él presenció. Y como si esto no fuera suficiente, hay momentos en los que este simpático vampiro le cede la palabra a sus propios personajes para dejarlos hablar y contar, en su propia voz, historias que ellos habían presenciado.

Teniendo en cuenta que estos cuentos fueron escritos en la India hace cientos de años la técnica de los diversos narradores es muy adelantada a su época. Algo verdaderamente maravilloso.

Es una historia cuyo repleta de reyes, hermosas doncellas, espíritus y dioses, todos conviviendo en un mismo tiempo y espacio.

A los amantes de las historias trágico románticas, este libro les gustará especialmente, pues en cada capítulo, nuestro amigo el vampiro nos narra una historia en donde enseñanzas y pasiones se entremezclan de igual manera, dando como resultado una obra inolvidable que les hará pasar un rato muy agradable.

Al estilo de Scheherezade, este vampiro nos narra una serie de pequeños relatos muy pintorescos que nos conducen por diversos paisajes de la India, relatando hazañas de valientes reyes y toda clase de seres virtuosos en su búsqueda por el favor de la mujer amada.
Es interesante señalar, que en varios de estos relatos, diferentes personificaciones de la Diosa Madre y de Shiva, se hacen presentes y otorgan milagros a hombres y mujeres que han obrado de manera correcta. En ocasiones concedían deseos como el encontrar a la mujer amada, tener una gran descendencia, e incluso milagros extraordinarios como volver a los muertos a la vida.

Otro punto a favor de estos cuentos, es que al final de cada relato, el mismo vampiro da la pauta para que el lector, así como el rey Trivikramasena (el personaje principal, al que el vampiro se dedica a narrar las historias) puedan tener un momento para la  reflexión y la  asimilación. Puede uno no estar totalmente de acuerdo con todas  las opiniones que da el rey al final de cada cuento (como cuando concluye en el tercer relato que todas las mujeres son viles por naturaleza, a diferencia de los hombres, que aunque uno puede encontrar hombres viles, son la excepción a la regla), pero en general dejan buenos mensajes.

Una característica singular de esta obra es que tiende a  repetirse constantemente el patrón en las historias. Los lugares y los nombres de los personajes cambian, pero como que todos mantienen un mismo molde (hombres fuertes, virtuosos y valientes; mujeres hermosas que opacan la luz de la luna). Esto se debe a que el autor quería hacer un énfasis en la diferencia entre el bien y el mal; quería demostrar que, en cada una de las ocasiones, quien actuaba bien, bien le iba, sin excepciones.  


A todo esto solo puedo decir que es un libro altamente recomendable.