Obra: Metamorfosis
Autor: Ovidio
En esta ocasión quiero recomendar a mis lectores el libro del romano Ovidio,
quien fue un poeta romano que vivió entre el 43 y el 17 antes de nuestra era.
Una de sus obras más importantes (que es de la que voy a hablarles) es la
Metamorfosis, que es una recopilación de los mitos griegos, adaptados a la
creencia romana.
Esta es una obra un tanto más extensa de la que les hablé en la entrada anterior,
pero tiene una forma de narrarse más amena y sencilla, y puede ser del agrado
de un público más extenso pues no solo hace un listado de los dioses y sus
aventuras, sino que narra historias de aventura y romance.
Al inicio, el autor, al igual que Hesiodo, nos narra el origen del mundo,
por lo que parece ser un dios anónimo, que se encarga de poner orden al Caos y
así creando el mundo que hoy conocemos. Una vez que todas las cosas tuvieron un
lugar, y todos los lugares sus cosas, este dios prosiguió a crear al hombre.
El primero era de oro, y era el reflejo de la perfección; no tenía la
necesidad de empuñar armas para defenderse pues todos eran igual de buenos, pero conforme
empieza a cambiar el clima y las cosas comienzan a ponerse feas, este primer
hombre comienza a evolucionar (aunque en este caso es para mal) y termina como
el hombre que todos conocemos: violento, ambicioso y con hambre de poder.
Es una analogía muy interesante, pues nos da una visión de un hombre puro y
bueno pero, debido a las inclemencias de su hábitat y la necesidad de
protegerse, es conducido a la maldad.
Bien, si lo que buscas en un libro son las aventuras y no la reflexión, este
libro también las tiene como ya lo mencioné. Para empezar tenemos a Perseo y
sus aventuras, entre ellas, su batalla con la Medusa. Ovidio se encarga de
darnos una narración detallada de cómo Perseo llega en busca de esta criatura
en compañía de otros valientes hombres, pero esta, con su maligno poder los
convierte a todos en piedra, menos a Perseo quien con su astucia logra vencer a
este monstruo y cortarle la cabeza.
Finalmente, a los que les gustan las historias románticas y trágicas, en la
historia de Narciso y Eco o Pírame y Tisbe encontrarán todo lo que buscaban. En
la primera historia se habla del amor platónico que sentía una ninfa, Eco, por
Narciso quien no puede amar a nadie más que a su propio reflejo en el agua.
Eco, por castigo de la diosa Juno no podía emitir más palabras que las que
escuchara de otros, por lo que, con su limitado uso del habla, no pudo salvar a
su amado cuando este se vio cautivado por su reflejo en un lago hasta perecer
por inanición. Desolada la ninfa, decidió esconderse en los lugares más
recónditos y lejanos, donde pudiera estar sola; es por eso que ahora podemos
toparnos con ella en lugares como las cuevas en donde, al pronunciar una
frase o una palabra, ella tratará de comunicarse de la única manera que puede
para dar a conocer su presencia: repetir nuestras palabras.
Finalmente les hablaré de Pírame y Tisbe. Una pareja de enamorados que
sufrieron un destino muy parecido a los inmortales personajes de Shakespeare:
Romeo y Julieta, pero en esta ocasión la historia toma su lugar en una
provincia de la antigua Grecia, y no en Verona.
Debido al odio entre sus familias, estos dos jovenes se veían obligados a
comunicarse por medio de una grieta en la pared, pero conforme creció su amor y
este método se volvió insuficiente para satisfacer su necesidad de contacto,
deciden huir y encontrarse a las afueras de la ciudad. Debido a una serie de
eventos desafortunados, Pírame cree muerta a su amada, y para darle fin a su
dolor, decide quitarse la vida. Momentos después, su amada Tisbe lo encuentra
tirado sobre un charco de sangre, y tal es su desolación que decide acompañar a
su amado hasta los confines de la tierra.
Ahora, como se habrán dado cuenta, Ovidio nos da un muy completo recorrido
de la historia del mundo (al menos de la que había acontecido hasta sus días) iniciando
por su creación hasta llegar a la historia del famoso Julio César. Ahora se
preguntarán, ¿qué tiene que ver la Metamorfosis en todo este lío?
Según el diccionario, metamorfosis proviene del griego μεταμόρφωσις
que se podría traducir a “transformación”, es decir, la transformación del
mundo. Ovidio, con este título, nos quería dar a entender que el mundo no siempre
permaneció de la misma manera, sino que son los dioses y los hombres en su paso
por este que van determinando el destino de la Tierra.
Esto es una pequeña parte de lo que pueden encontrar en esta obra, pero como
no hay mejor persona que el autor mismo para contarles qué ocurrió, les
recomiendo ir a buscar un ejemplar de la Metamorfosis de Ovidio cuanto antes.
Que tengan un excelente fin de semana.
viernes, 31 de agosto de 2012
sábado, 25 de agosto de 2012
Los dioses de Hesiodo
Nombre: La Teogonía
Autor: Hesiodo
Es una obra poética escrita por Hesiodo en algún momento entre los siglos VII u VIII antes de nuestra era, en la Grecia Antigua. Esta obra, tal y como lo indica su nombre, nos narra el origen de los dioses griegos.
Es una obra perfecta para cualquier amante no solo de la mitología griega, sino para cualquier lector que guste de las historias fantásticas. Dependiendo de la edición que se lea (y por consiguiente, de la traducción) puede resultar más o menos difícil la lectura, pero en general, es un relato corto y bastante ameno.
Hesiodo nos plantea el árbol genealógico de los dioses de forma ordenada, iniciando con el Caos, Eros y Gea. Esta última será más tarde madre y abuela de dioses tan conocidos como Zeus, Hera, Urano y muchos más.
Algo curioso de esta obra, es la narración del nacimiento de Afrodita. Ella, a diferencia de otros dioses, no fue concebida de manera tradicional, sino que nació al momento en el que Cronos cortó el miembro viril de su padre Urano.
Con esto Hesiodo nos da a entender que Afrodita es el último deseo carnal que puede tener un hombre, es decir, esta diosa proviene del centro mismo del placer de un hombre, por lo que es la representación misma de este placer.
De los hijos de Cronos surgen grandes personalidades del Olimpo, entre ellos, el gran dios Zeus quien, al ser testigo de la crueldad y bajeza de su padre termina por asesinarlo, y así logra liberar a sus hermanos y tíos (quienes son los que le entregan el rayo y el trueno).
El acto que realiza Cronos al tragarse a sus hijos representa el último acto que realiza este como figura de autoridad al tratar de impedir que sus hijos se revelen contra él, pero por esta misma represión y este acto de total injusticia es por lo que, paradójicamente, se revelan sus hijos al final. Tal vez si no hubiera actuado de esa manera, las cosas hubieran sido diferentes y él hubiera sido el monarca supremo de los dioses por siempre, pero su misma actitud temerosa y desconfiada termina siendo su verdugo al final.
A partir de este momento comienza toda una mezcla de dioses: padres con hijos, tíos con sobrinos y una serie de uniones extrañas que al final dan por resultado a todos los dioses griegos que hoy conocemos.
Esto es una simple probadita de lo que se puede encontrar en esta Teogonía de Hesiodo, por lo que recomiendo al que quiera conocer más acerca del panteón griego, corra a la librería más cercana a comprar un ejemplar de esta obra.
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